Se cree que este Spitz de reducidas dimensiones, surgido en Japón en los años treinta, desciende del Spitz Blanco Ruso, el Perro Esquimal Americano y el Lulú de Pomerania. Actualmente se ha extendido por el mundo.

Descripción General.
Basta ver a un ejemplar para entender a qué se debe su creciente popularidad; su manto, de un blanco deslumbrante, irradia glamour, y su aspecto general es delicado, ágil y ligero. Puede advertir de forma algo chillona que se acercan personas que no conoce y hay que cuidar con regularidad su pelaje, aunque este no requiere tanto tiempo, ni esfuerzo como el del Samoyedo, que es algo así como la versión tamaño natural del Spitz Japonés. Inteligente y despierto, le encanta el contacto con los humanos y es muy buen perro de compañía.
Aspecto Físico.
Pelaje exterior liso de un blanco purísimo, con entrepelo suave y tupido, y una larga melena alrededor del cuello y las paletillas. Ojos ovales, oscuros, con reborde oscuro en los parpados. Orejas pequeñas, triangulares, implantadas altas y erectas. Característica cola, cubierta de largos pelos y vuelta totalmente sobre el lomo. Pies pequeños, redondos, de gato, con gruesas almohadillas de color negro. Pecho ancho y profundo y vientre muy prieto. Lomo recto y corto, y paletillas anchas y firmes.
Datos Prácticos.
ESPERANZA DE VIDA: 14 años
EJERCICCIO FISICO: Mínimo
MANTENIMIENTO: Considerable
NIVEL DE RUIDO: Muy silencioso
PROBLEMAS DE SALUD: Malformaciones de rodilla
ALZADA: 30 – 36 cm. algo inferior en las hembras
RAZA RECONOCIDA POR LA FCI